Cambio pastillas de freno traseras Bandit K8

En esta nueva edición de las “Pive-guides for Bandit K8” nos disponemos a cambiarle las pastillas de freno traseras a esta maravillosa máquina.

Primero, hemos de comprar las pastilas nuevas. En este caso las “afortunadas” han sido unas Galfer con coeficiente de fricción alto tanto en alta como baja velocidad (las denominadas “HH”).

Aquí podéis ver el detalle y la referencia de las pastillas:

Vista delantera de las pastillas de freno traseras

Vista trasera de las pastillas donde se puede apreciar la referencia de las mismas

Y aquí vemos el detalle de la pinza de freno:

Vista de la pinza de freno trasera

Lo primero que debemos hacer es aflojar el pasador de fijación de las pastillas. Para ello quitamos la tapa que lleva este tornillo con un destornillador plano (la tapita no se ve en la imagen porque la perdí en marcha pero es sólo por estética) y seguidamente usamos una llave allen para la labor:

Detalle de la ubicación del pasador/guía de las pastillas

Después, sacamos los tornillos que sujetan la mordaza al basculante. Estos tornillos son los que van a los lados de la mordaza. Al sacarlos daros cena que uno es más grande que el otro. El mayor va a la derecha (más hacia la parte delantera de la moto) y el menor a la izquierda de la mordaza (parte más hacia atrás de la moto):

Tornillos de la pinza de freno. Hay que tener en cuenta que no son iguales y que cada uno lleva su lugar de colocación

Al extraer la mordaza (simplemente tirando de ella hacia arriba) quedan libres las pastillas y éstas saldrán prácticamente solas.

Las pastillas tienen una plaquita metálica y una especie de alfombrilla que va entre la pastilla y esa plaqueta para que éstas no vibren y no hagan ruido. Aquí vemos un detalle del despiece:

Despiece de las pastillas de freno

Aquí vemos una comparativa entre una de las pastillas usadas y una de las nuevas. Se aprecia la diferencia de espesor del material friccionante:

Comparación de desgaste entre la pastilla nueva y la usada

Si os fijáis bien, en la siguiente foto podréis ver la marca de desgaste que traen las pastilas originales para saber cuándo hay qe cambiarlas. Ésta no es más que una pequeña muesca que es visible desde la parte trasera de la mordaza cuando las pastillas están instaladas (ídem con las delanteras pero por delante). Pues bien, cuando esa muesca se queda en forma de “U” en lugar de ser un “cuadradillo” es porque la pastilla ha de ser sustituida. En la foto se aprecia que la superficie friccionante no ha llegado a la marca, con lo cual no era necesaria la sustitución pero ésta se debería realizar pronto:

Apenas queda material para llegar a la marca de desgaste

A continuación montamos sobre las pastillas la alfombrilla y la plaqueta metálica tal y como estaba con las pastillas antiguas:

Las placas metálicas que vane ntre las pastillas y los pistones de las pinzas es necesario volverlas a instalar

Podéis ver el detalle de cómo quedan:

Pastilla con la chapa metálica separadora de la pinza de freno

Llega el momento de montar las pastillas y para eso hay que retraer el pistón de la mordaza para que las pastillas nuevas, que son más gruesas que las que quitamos, entren y luego el disco de freno pueda pasar entre ellas. Para ello tan solo debemos apretar el pistón contra la mordaza con la mano (cuesta un poco) o, con la pastilla vieja correspondiente puesta, apretar con unos alicates y con la debida precaución de poner un cartón o goma sobre la mordaza para no rayarla.

Una vez que las pastillas estén en su sitio debéis poner el pasador para que éstas no se salgan y así luchar sólo con la parte derecha de la mordaza.

Esta foto es importante, si os fijáis, debajo de la mordaza, a la derecha, se ven las pastillas aun sin encajar en el asiento de la mordaza. Pues bien, si ahí no colocáis bien las pastillas la mordaza nunca entrará en su sitio y no podréis atornillarla, nos agujeros no coincidirán. Lo único que tenéis que hacer es presionar las pastillas y aseguraros de que éstas entran ahí. Ojito que ahí va una plaquita metálica que queda en la parte del soporte de la mordaza y que hace presión para que las pastillas no tiemblen y no hagan ruido. Funcionará todo perfectamente bien sin ella (y sin las placas y alfombrilla de las pastillas) pero os harán algo de ruido probablemente.

Detalle del montaje de la mordaza con las pastillas nuevas instaladas

Ahora sólo debéis poner los tornillos de fijación de la mordaza y apretarlo todo con la presión indicada por el fabricante (o en su defecto con el ojímetro) y presionar el pedal del freno hasta el final y poco a poco para que las pastillas se peguen al disco.

Recordad que los primeros kilómetros debéis frenar suavemente para que las pastillas se amolden al disco.

En ésta imagen tenéis la referencia de las pastillas originales Nissin por si queréis comprar las mismas:

Pastillas Nissin originales

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